Difusor, masajeador cervical y masajeador ocular de CALEROA en un salón
Bienestar en casa

Para cuando cuesta empezar. Y para cuando necesitas parar.


Cuidamos dos momentos del día: el de empezar y el de parar. Un producto entra en el catálogo si resuelve uno de los dos. Si no, no entra. Por eso son cuatro y no cuarenta.

Dos momentos

El bienestar no solo ocurre al final del día.

Haz agradable el lugar donde tienes que quedarte.

El móvil está diseñado para llamar tu atención. Tu mesa, normalmente, no. Aroma, luz cálida y una lluvia lenta hacen del sitio un lugar donde apetece quedarse un rato más.

Ver el difusor

Deja descansar la mirada y dedica unos minutos al cuerpo.

Cierras el portátil, pero los hombros siguen ahí arriba y los ojos llevan todo el día mirando de cerca. Quince minutos para dejar el día donde pertenece.

Ver los masajeadores
El catálogo

Cuatro objetos. Cada uno se ocupa de una parte del día.

Difusor con efecto lluvia
Antes de empezar

Lo enciendes, la mesa cambia, y ponerte a ello deja de ser un salto en frío. Aroma, luz cálida y una lluvia lenta que cae de verdad.

44,95 €

Ver el difusor
Antes de empezar

Lavanda, eucalipto, rosa, jazmín, vainilla y café. Seis frascos para decidir cómo quieres que se sienta hoy la habitación.

16,95 €

Ver el set
Cuando necesitas parar

Te lo pones, cierras los ojos y durante unos minutos no hay pantalla. Tus ojos también terminan la jornada.

84,95 €

Ver el ocular
Cuando necesitas parar

Para el sofá, la cama o la silla de trabajo. La presión la decides tú apretando la pera.

84,95 €

Ver el masajeador
El ritual CALEROA

Un día largo, contado en cuatro momentos.

No es una rutina que haya que aprenderse. Son cuatro ratos que ya existen en tu día. Lo que cambia es que ahora tienen una señal — y una señal que se repite acaba tirando de ti sola.

  1. 9:40 — Antes de empezar

    Lo de hoy es lo de siempre: el correo, las facturas, la parte del trabajo que no le cuentas a nadie. Y sabes cómo acaba: abres el primero y a los tres minutos tienes el móvil en la mano sin haber decidido cogerlo. Así que hoy no abres el correo lo primero. Llenas el depósito, añades unas gotas de eucalipto y lo enciendes. Tarda un minuto, y ese minuto es el aviso: si está encendido, se trabaja. No lo decides hoy. Lo decidiste el primer día.

    Ver el difusor
  2. 16:00 — Volver después de comer

    Has comido, te has sentado un rato, y ahora toca volver. Es el arranque que más cuesta del día y no se gana con fuerza de voluntad: se gana con un sistema. El tuyo puede ser el pomodoro o puede ser otro cualquiera. Lo enciendes otra vez —y si te apetece cambias el aroma, que para eso hay seis— y ya estás dentro. Treinta segundos. Un sistema solo funciona si cabe en el hueco que tienes.

    Ver el set de seis aromas
  3. 20:15 — Ya has cerrado

    Llevas once horas mirando a cuarenta centímetros. Te sientas, te pones el ocular, y durante quince minutos no hay nada que leer, nada que revisar, nada que mirar. Es la primera vez en todo el día que tus ojos no tienen tarea.

    Ver el masajeador ocular
  4. 22:30 — Lo último

    Los hombros siguen donde los dejaste esta mañana. Te sientas en el sofá, te colocas el cojín detrás y pones algo que no obligue a pensar. Quince minutos, y se apaga solo. Cuando termina ya no te acuerdas de a qué hora lo encendiste.

    Ver el masajeador cervical

Cuatro ratos que ya estaban ahí. Un ritual no tiene que ser perfecto: solo tiene que caber en el día que ya tienes.

Ver el catálogo completo
Sobre CALEROA

No necesitas una rutina perfecta. Necesitas una que quieras repetir.

  • El bienestar que funciona es el que cabe en un día normal.

    Encenderlo es la señal de que empiezas. Y una rutina que se cumple deja algo que no está en el objeto: llegar a la noche sabiendo que hoy sí has hecho lo que ibas a hacer.

  • Un objeto no arregla un mal día. Cambia el sitio donde lo pasas.

    Por eso no vendemos resultados. Vendemos un ambiente, una luz baja y unos minutos con los ojos cerrados.

  • Si algo todavía no lo sabemos, lo decimos.

    Preferimos una ficha con un hueco a una ficha con una promesa inventada. Lo que está escrito aquí es lo que hemos podido comprobar.

CALEROA es una marca española pequeña y nueva. Elegimos pocos productos, los explicamos con detalle y respondemos nosotros los correos.

Cómo trabajamos

Lo que sí te podemos prometer.

  • Catorce días para devolverlo.

    Tienes 14 días desde que recibes el pedido para desistir de la compra, según la legislación española y europea. Sin dar explicaciones. Las condiciones completas están en la política de devoluciones, abajo.

  • Alguien responde en español.

    Si algo no va, o tienes una duda antes de comprar, escribes y te contesta una persona. No hay centralita ni chat automático.

  • Pago seguro por Shopify.

    El cobro lo procesa Shopify con los métodos que ves al final de esta página. Nosotros no vemos ni guardamos los datos de tu tarjeta.

  • Sin promesas milagrosas.

    Explicamos qué hace cada producto, cómo se usa y para qué no sirve. Ninguno de ellos es un aparato médico ni trata ninguna dolencia.

Encuentra tu momento CALEROA.

No necesitas una rutina perfecta. Necesitas una que quieras repetir.

Ver los cuatro productos